sábado, 22 de mayo de 2010

Somos de ella

En unas lágrimas no puedo expresar todo, ni nunca voy a expresar todo lo que encierro. Escribo para el mundo, escribo para mí y para algunos pocos. Lloro por la inocencia que quedó atrás del desconocimiento , ¿de qué sirve enterarse de tragedias?, ¿de qué sirve informar de lo malo?. Pienso que es bueno que haya personas que están capacitadas para vivir lo que se vive ahora, para conocer todo lo que se está dando a saber en los medios y a través de la tecnología. Pienso en qué suerte tienen aquellos que saben ignorarlo, que lo escuchan pero "no lo escuchan"... Pero lo escuchan y queda en algunos sitios inconcientes de la mente, se autotrauman, lo escuchan bien, pareciera que a la gente le gusta enterarse de noticias lúgubres para luego andar comentándolas. Algunos simplemente esto los transforma y se convierten en asesinos.¿Porqué hay más crímenes ahora? Por eso agradezco por los que saben ignorar. Por los que hacen oídos sordos a lo bueno y lo malo. Yo simplemente añoro cuando existía la no necesidad de informarse, el vivir el día a día viviendo tu propia vida, y no la de los demás, añoro cuando la gente no daba a conocer sus mayores fortunas, cuando la envidia no era tan grande y el poder material no era existencial. Pero la tecnología, por más que nos dé bienes, nos dá conocimiento, aveces una sobreinformación de algo que no nos interesa para nada y ahora les es necesario como si se estarían perdiendo de algo. Pero no se pierden de nada, eso es lo que no se dan cuenta. Este avance vuelve a la gente más ansiosa, y lo digo porque ahora se matan con sus autos en las vías del tren por no esperar que suba la barrera. Qué tiene que ver me dicen. La gente comienza a aumentar su ansiedad y esto lo provoca la tecnología, hablo de ansiedad tanto como de no saber esperar asi como también los miedos que provoca la ansiedad tomado como cierta enfermedad que comenzó a hacerse vigente en la actualidad y deriva en ataques de pánico. El conseguir todo en cuestión de segundos, en solucionar problemas mediante un artefacto eléctrico nos hace cambiar y depender de ellos. La dependencia de la tecnología se hizo tan grande que no vemos lo que nos rodea, cada detalle de la naturaleza que es tan hermosa, el milagro más grande que existe, es nuestro hogar más grande más allá de nuestras casas, países, fronteras, es aquí donde vivimos, nuestros árboles, aquí es donde respiramos; pero el egoísmo creció tanto que ya nos olvidamos de que estamos respirando en ella. Lloro porque no me queda más que creer en poder solucionarlo en mí, los observo cada día, observo el egoísmo, observo el rencor. Miro a la gente y la siento muy cercana a mí.
Cada día podemos sentarnos en el pasto, con los pies descalzos, y mirar el cielo, las plantas, pensar en la vida y los animales.
Yo también soy una víctima más de este avance, pero lucho por cambiarlo. Mi hermano no puede vivir sin su computadora por ejemplo, asi como incontable cantidad de personas. Aquellas a que si les llegaran a sacar la pc por un día dejarían de vivir no literalmente, pero seguramente se sentarían sin saber que hacer y mirarian la nada misma. Esto es lo que más me destruye, y el saber que hace unas décadas esto era completamente ilógico y comprendo a aquellos que vivieron en esas épocas que dicen que la vida era al aire libre, con una pelota o juegos inventados en las veredas. Ahora los chicos sobrepasan las exigencias de los padres, se involucran en círculos destructores y comienzan a crecer con malas experiencias que supuestamente eso los ayuda a madurar y a ser "vivos".
Porque tener una computadora o un buen celular no es tener más vida, es simplemente no ver la verdadera vida, de dónde provenimos. Tener ese nuevo fenómeno del Facebook al cuál yo accedí por los que me rodean tampoco es tener más vida y decir que aquellos que no tienen uno no tienen vida, es falso. La identidad pasó a formar parte del título de un Facebook, el cuál fue creado con otros fines en una universidad. Por algo abrieron un hospital especialmente para los adictos a esta página en Italia. La masividad que tenemos ante nosotros es tan agobiante que yo no tengo más necesidad que simplemente escapar a las montañas.
La naturaleza se mostraba en las personas antes, se veía en los ojos, en su reflejo, en sus manos, en su forma de pensar y hablar. La mente era más pura, los sueños que aparecían cada noche eran totalmente diferentes. Y por más que digan que todo siempre sucedió pero no era contado eso es lo importante. No era informado. Por lo tanto la vida era en paz. Y la mente podía volar y ver más allá.
Creo fuertemente que a medida que el tiempo pasa el arte comienza a ser necesario en las personas, tanto hacerlo como presenciarlo, es una necesidad que crece al igual que el avance de la tecnología... La mente ya no está pudiendo con la devastación que pasa día a día y por eso recurre a el arte. El arte está en cada uno de nosotros.
La necesidad de saber más hace que el hombre se crea cada vez más poderoso, tanto que ya quiere doblar el universo con sus maquinarias y quiere superar la velocidad de la luz, ¿para qué? Para qué tomar un atajo por el universo con esos "agujeros gusano". Pero la verdad no será descubierta. El mundo está lleno de incógnitas y es nuestro hogar. La naturaleza es nuestro hogar... Sin metales ni aparatos, sólo con verde y más verde en tus ojos, y la música que es lo único que me ampara y me conecta con aquellas fabulosas épocas.

Dirán que estoy loca por estar llorando por la naturaleza...






















Somos de ella

1 comentario:

  1. Hemos sabido caer en la banalidad del ataque de pánico, lo repito siempre que puedo, porque es algo que no me deja tranquilo, como a vos... Basta con ponerse a observar un vecino, un amigo, un hermano, para ver que la necesidad no es tan necesaria para el hombre, y que tal vez el hambre del hombre no tenga que ver con comida...

    Saludos

    Chespi

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