domingo, 1 de febrero de 2009

Empiezo a escribir sobre el Amor

Pienso sentada, enésimos sentimientos se me pasan por la mente, son como voces pero no las puedo escuchar, me pregunto como debo acceder a ciertas circunstancias que necesitan una respuesta rápida , antes de que me absorban. Sostengo que me gustaría que alguien me entienda, pero nunca lo van a hacer, hasta que me entienda a mí misma. Ciertos días me torno más sensible, o más violenta.

Este era el comienzo de una historia que empecé a escribir, y por suerte nunca terminé. Sí, por suerte.
. Cositas que escribía una de las veces que pensaba que estaba enamorada, o capaz lo estaba de verdad.

Eclipse de Luna

Capitulo 1

Empieza la historia y mi vida da un vuelco irreversible que tal vez hace que quiera desaparecer el ayer para vivir intensamente el presente, porque esto no lo predice la gente, es algo que la vida talla en tu piedra y eso queda grabado en la persona desde el primer día en que llega a la faz. Somos tan minúsculos en esa faz, que pesa en la conciencia del que la toma, y el color de sus ojos cambia y la forma de concebir lo que posee, lo bueno se le deshace entre sus dedos y pregunta: ¿Porqué?

Retrocedamos todo de una vez, Insertemos al destino, para no necesitar responder a ese porque que nos incumbe.

Sábado por la noche. Enero del `97. Tengo unos espléndidos 17, la edad donde uno siente que quiere acelerar la vida, la edad furor. Todo se te vuelve un remolino en la mente, recuerdos del pasado, amores frustrados, desengaños, traiciones y triunfos, uno acepta sus responsabilidades, pero no todo es tan en serio como una adolescente de 17 años se lo plantea. Fiesta en lo de mi amiga aliada, me encuentro sentada en un banquito protegido por una alameda, mirando la luna que parecía de papel, porque estaba recortada por la sombra de la Tierra que no dejaba reflejar el sol. Cruzo mis piernas, me encuentro en un estado desalineado. Por ahora cero victorias, me siento fracasada hasta este momento. Ojeo a los demás, en que pensarán aquellos tontos, mis aliados están corriendo por ahí y yo quede desprogramada en ese asiento, y ellos miran de vez en cuando y me ponen los nervios de punta. Hasta que me olvide de todo eso y mi mente se puso en blanco. Cerré los ojos y me despreocupé porque estaba pensando como ingenua. Sentí la brisa leve que obsequia el verano, y lo poco que quedaba de la luna me dibujaba su esplendor en la cara y veía su brillo más aún con los ojos cerrados. Pero repentinamente esa luz que sentía a través de mis ojos oscureció y los abrí muy rápido. Lo mire ahí sentado y me detuve porque lo veía raro, no sabía si me encontraba en un estado de sobriedad y me lancé a la frase: “Hola. ¿Cómo te llamas?” Su nombre resonó por mis oídos, y lo miré muy fijo, respondiéndole con el mío. Recuerdo que él era muy lindo hasta cuando todavía no había estudiado las líneas perfectas de su cara tan de cerca.

En un momento pensé: ¡Esta es una mía! Y lo besé, y me quedé con él, creo hasta que salió el sol.

Cuando volví en sí me encontraba en la habitación de mi amiga, ya sobria del todo. Creí contarles a mis amigas todo lo que recordaba de esa noche con final inesperado cuando lo conocí, pero no recordaba el sabor de sus besos ni el color de sus ojos.

No sé si hasta ese momento sabía el significado de una palabra in deducible. El Amor.

Uno no vive sino hasta que conoce el amor y más aún hasta que vive en él, rodeado de él. Nunca me había planteado esa pregunta en toda mi pesada vida hasta este momento en el que lo escribo en estas líneas. Uno cree saber su significado, cree haber sentido amor.

Sola en mi cuarto. Intenté reconstruir los hechos. El se sentó a mi lado, ojeó a sus amigos supongo, pero ahí se sentó. Y yo no sabía quien era, ni que quería decir su nombre. Pero recordé su presencia fuertemente en mí.

Lo veo ahora todavía sentado junto a mí. Éramos tan ingenuos, tan jóvenes e insensatos, que me causa sensación de que todo lo que tuve en un momento lo perdí, la felicidad fue solo un hecho de unos pocos años misericordiosos. Creo que mi vida se sostiene porque sé de Su existencia en el mundo. Creo que ahora sé lo que me hizo sentir.







"Uno no vive sino hasta que conoce el amor y más aún hasta que vive en él, rodeado de él"

Algún día voy a escribir acerca de esta garcha.



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